Después de llevar casi desde los primeros días intentando organizarlo, en noviembre aprovechamos la visita de la hermana y el cuñado de una amiga y fuimos a Estocolmo. Fue un viaje cortísimo, que además se reducía por las pocas horas de luz (a las cinco de la tarde ya era tan de noche como a las once), pero desde luego valió la pena todo lo que anduvimos bajo la lluvia y el largo trayecto en tren desde Malmö (viendo lagos preciosos entre la niebla). Aunque nos faltaron muchísimas cosas por ver y hacer, me encantó ver la ciudad de una forma tan distinta a como lo hice la primera vez que estuve y estoy deseando volver en cuanto pueda y quedarme.
Mostrando entradas con la etiqueta viajes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta viajes. Mostrar todas las entradas
Todos los veranos mi familia y yo nos vamos a algún sitio lejos del calor de Madrid, del sudor a todas horas y del no poder dormir. Y si además es un sitio con mar, mejor. Este año hemos ido a Ribadesella, en Asturias, donde he pasado doce días leyendo en la playa, comiendo helados riquísimos, haciendo fotos a las hortensias que hay por todas partes y queriendo vivir en alguna de las preciosas casas que hay en el paseo marítimo o, al menos, encontrar el modo de traerme un trozo del mar a Madrid.
Podéis ver las fotos que he ido haciendo estos días con el móvil en Instagram o en Grid, e iré subiendo (con mi calma habitual) aquí y a Flickr las de la cámara.
Acabo de crear una lista de reproducción con las bandas sonoras de París, Texas y Alicia en las ciudades que me está haciendo darme cuenta de lo mucho, muchísimo que me apetece hacer un viaje por carretera. Pero yo ni sé conducir ni tengo coche, así que no me queda otra que escuchar las canciones y esperar a que alguien me lleve llegar a mi casa para volver a ver estas películas y, al menos, viajar un poco a través de la pantalla.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






























